MEXICO, (JULIO OLVERA) .- El opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) festejó como nunca el triunfo alcanzado en las elecciones intermedias en México, y desde ahora se encamina a recuperar, en 2012, el poder que perdió en el año 2000.
"Ganamos todo", gritaron eufóricos militantes del PRI al conocerse los resultados preliminares que perfilaban la victoria en la elección federal que, principalmente, renovará la Cámara de Diputados, de la que ese instituto político aún espera alcanzar mayoría absoluta con su alianza con el Partido Verde Ecologista (PVEM).
La importancia de estos resultados se reflejó este lunes en los principales diarios mexicanos. El Universal tituló "Regresa el PRI", Reforma colocó a ocho columnas "Arrasan priistas", La Jornada "PRI noquea" y Milenio "El PRI aplasta al presidente".
Incluso, el diario El Universal acompañó su titular con una fotografía del controvertido ex presidente Carlos Salinas de Gortari cuando salía de la urna tras emitir su voto.
De acuerdo con el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), el partido que gobernó el país durante 71 años, hasta el año 2000, desplazó al oficialista Acción Nacional (PAN) a un segundo lugar, aunque el partido del presidente Felipe Calderón logró en las elecciones federales un tercio de los 500 diputados.
Con el 97 por ciento de las actas contabilizadas para diputados federales, el PRI tiene 12.22 millones de sufragios a su favor (.36.6 por ciento), el PAN 9.32 millones (27.9 por ciento) y el PRD 4.08 millones (12.2 por ciento), con lo que este partido pasó de la segunda a la tercera fuerza política.
En tanto, el PVEM lleva 2.18 millones (6.5 por ciento), el izquierdista Partido del Trabajo (PT) -apoyado por el ex candidato presidencial Andrés López Obrador- .1.19 millones (3.5 por ciento), Nueva Alianza 1.14 millones (3.4 por ciento), Convergencia 797 mil (2.3 por ciento) y Social Demócrata (PSD) 345 mil (1.0 por ciento).
No obstante, la participación ciudadana fue de 33.39 millones de personas (43.1 por ciento) de los 77.48 millones de mexicanos convocados a sufragar, por lo que el abstencionismo ronda en el 56 por ciento.
El número de votos nulos llegó, a su vez, a 1.81 millones, que representa el 5.41 por ciento del total, casi el doble del histórico 3.36 por ciento registrado en 2003.
En una conferencia de prensa ofrecida la noche del domingo, la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, celebró el resurgimiento de su partido al asegurar que ese instituto político había obtenido "carro completo" con uno de cada tres votos en la contienda por el control de la cámara baja.
Una vez concluida la disputa electoral, el PRI se había adelantado a celebrar su triunfo y, en su página en Internet, agradeció a los mexicanos su apoyo:
"Gracias México por tu confianza.
Tu voto nos exige compromiso. Optaste por una nueva vía para el desarrollo del país: por la defensa de tu empleo y de tu ingreso; por tu seguridad y la de tu familia. El PRI de hoy por la vía del diálogo y el acuerdo trabajará por ti y por México", señaló el texto.
Tras la jornada electoral, el presidente Calderón, cuyo gobierno ya anticipaba este resultado, dirigió un mensaje en cadena nacional, en el que invitó a los mexicanos a "impulsar un cambio de mentalidad" y "construir puentes para cerrar la brecha entre ciudadanía y política, y avanzar así en la solución de los grandes problemas del país".
Pero, sobre todo, llamó a los nuevos legisladores -que asumirán el 1 de septiembre próximo- a buscar coincidencias para alcanzar los acuerdos que permitan recuperar el crecimiento económico, la generación de empleos y la seguridad pública.
La victoria del PRI obliga al gobierno de Calderón, precisamente, a negociar la aprobación de reformas estructurales consideradas clave para superar, entre otros problemas, la aguda crisis económica.
En su mensaje a los mexicanos, el mandatario se pronunció por mirar alto y lejos; de poner en el centro del trabajo político el interés superior de la Nación, por encima de los intereses de partidos o por encima de proyectos personales.
Por ello, insistió en que se debe iniciar, cuanto antes, un proceso de colaboración y de corresponsabilidad, a fin de buscar los acuerdos que permitan elevar el bienestar de los mexicanos, especialmente de los que menos tienen.
"El ser electo democráticamente implica una enorme responsabilidad. Más allá del partido al que se pertenezca, el asumir la tarea de gobernar o de legislar, obliga a quien lo consigue (...) a desempeñar un papel activo en la generación de los acuerdos que permitan a México superar sus retos y salir adelante", reafirmó.
En particular, refirió que uno de los retos más apremiantes es, sin duda, la crisis económica internacional.
"Es indispensable mantener las condiciones generales de estabilidad macroeconómica, porque son las que nos permiten enfrentar esta crisis con mayor solidez", enfatizó al anunciar que el Ejecutivo federal presentará al Congreso el paquete económico 2010 para que se discuta "y, si así lo considera bien, lo apruebe".
Previamente, el influyente senador del PRI, Manlio Fabio Beltrones, había dicho que su partido tenderá una "mano amiga" a sus adversarios al considerar importantes los acuerdos para enfrentar los graves problemas económicos, de inseguridad pública y de desigualdad social.
Debemos "tendernos la mano amiga, la mano entre adversarios que nos permita sacar los acuerdos necesarios en el futuro, que a este país lo hagan salir de los problemas que tiene", dijo Beltrones, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado.
El también coordinador del grupo parlamentario del PRI en la cámara alta sostuvo que los mexicanos deberemos "trabajar para concretar los acuerdos que permitan superar la grave crisis económica, el complicado problema de inseguridad pública, y la enorme brecha de desigualdad social por los que atraviesa México".













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