Dietileneglicol: Deuda pendiente
El evenenamiento masivo de pacientes de la Caja del Seguro Social (CSS) con medicamentos elaborados con dietileneglicol es y será la peor tragedia sanitaria del país. Fue una mezcla de irresponsabilidades, en una cadena de mandos donde ahora nadie es responsable.
Los muertos hablan. Cientos de los que consumieron los 14 medicamentos mortales han padecido la secuela maldida de enfermedades, que nadie debería padecer.Para los pacientes vivos y sus familiares es una procesión de martirios, donde el Estado, la Caja del Seguro Social y el Ministerio de Salud cumplen a media con sus responsabilidades.
Hace falta una declaración pública del Estado, a través del gobierno, de reconocer las graves fallas que terminaron con enfermos y muertos.
Una comisión investigadora que determine la cifra real de afectados, lisiados, muertos e identifique a los responsables hace falta.
El Ministerio Público y la fiscalía parecen congelados ante el escándalo.
Hay víctimas, pero no hay culpables.
¿Es eso justicia?. Claro que no.








País de diablos
















